viernes, 13 de enero de 2012

Monty Python and the Holy Grail (Terry Gilliam & Terry Jones, 1975)



Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores

Ficha Técnica:



Título original:

Monty Python and the Holy Grail (Super edición de lujo)

Año:

1975

País:

Reino Unido

Género:

Comedia

Dirección:

Terry Jones & Terry Gilliam

Guión:

Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, Michael Palin

Duración:

88 min



Reparto:



Graham Chapman, John Cleese, Terry Gilliam, Eric Idle, Terry Jones, Michael Palin



Datos del archivo:



Idioma:

Inglés con subs en español (srt) e inglés (contenedor MKV)

Calidad:

BRRip

Resolución:

800x480

Formato:

MKV

Tamaño:

438 MB


Sinopsis:
Segunda película de los Monty Python, en la que abordan la historia del legendario rey Arturo y de sus caballeros que van a la búsqueda del Santo Grial. (FILMAFFINITY)



Los Monty Python, del mismo modo que años más tarde parodiarían las películas bíblicas, o incluso si se quiere, la propia Biblia y la misma religión en La vida de Brian (Monty Python's Life of Brian, Terry Jones, 1979), se reían en esta aventura previa a costa de las historias medievales y las leyendas artúricas. La dirección fue compartida esta vez por los dos Terrys del grupo, Jones, y Gilliam [...].

Partiendo de estos mismos títulos de crédito, con unos subtítulos en inglés que aparenta ser finés, y una serie de nombres y roles ficticios, no es difícil darse cuenta de que lo que va a verse a continuación no va a tener necesariamente pies y cabeza. Nadie lo espera, los Monty Python nunca se han caracterizado precisamente por eso. Es evidente, no obstante, que aunque hable de los Monty Python como los creadores de la película, la labor de Gilliam es sin duda gran parte del resultado final de ésta, no ya sólo como codirector y coguionista, sino también como creador de las secuencias animadas. El resultado de su trabajo como animador es una de las señas de identidad del universo propio inherente a las películas del grupo británico, trabajo del que inevitablemente hay reflejos en su obra personal, o viceversa. Decir que las películas de los Monty Python sin Terry Gilliam serían lo mismo sería una barbaridad.

El desarrollo de la película no tiene una estructura narrativa precisamente convencional. Para empezar, la historia se permite el lujo de no presentar a tres de los personajes principales (Sir Galahad, Sir Lancelot y Sir Robin), mencionando simplemente el hecho de que se unieron a Arturo y apareciendo de repente a su lado como si llevasen ahí desde el comienzo. A partir de ahí se convierte en una comedia slapstick episódica, donde a base de pequeños fragmentos vamos viendo los diversos intentos del grupo, bien en conjunto, bien por separado, para encontrar el Santo Grial, búsqueda encomendada por Dios en persona, que se aparece entre dos nubes.

El humor absurdo que caracteriza al grupo de humoristas es lo que sostiene la película, pues la levedad de la coherencia argumental que entrelaza los diversos episodios en que se divide no sería suficiente por sí misma para hacer conservar al espectador un mínimo de interés. Así, los protagonistas se desplazan con caballos imaginarios, simulando el galope con un par de cocos, son atacados con vacas y animales del campo en lugar de flechas y balas de cañón, se enfrentan a una bestia sanguinaria encarnada por un pequeño conejo, y a una serie de obstáculos en su camino que probablemente pondrá de los nervios a cualquier espectador que intente tomarse algo de todo ello en serio, lo que sería un terrible error, [...] mientras que logra su objetivo aquel que se acerca a la película con la idea de pasar un rato divertido por toda expectativa, algo en lo que siempre insisto, que cada día es más difícil de conseguir. [...]

Es remarcable, y más aún en la época en que se rodó, la valentía de que hacen gala los creadores al abordar con una total libertad/despreocupación (se puede entender de ambas formas, pero yo me quedo más con la primera) el tema de la línea narrativa, llegando al extremo con el abrupto final de la película. A lo largo de toda ella, se van insertando fragmentos de un episodio totalmente anacrónico en el que se comienza por el brutal asesinato de un historiador que explicaba a los niños que estuviesen viendo la película el asedio a uno de los castillos a los que los protagonistas intentan acceder siempre en vano. A partir de ese momento, se va recalando en el lugar del crimen en sucesivas interrupciones de la historia, si así puede llamársele, donde la mujer del finado explica a la policía británica los detalles del crimen. Poco a poco la investigación va evolucionando; primero unos simples bobbies que hacen sus pesquisas, pero siempre sin irrumpir en las vidas de los protagonistas, hasta el tramo final en el que es ya un inspector el que comienza por cachear y detener a Sir Lancelot, y justo cuando el Rey Arturo y Sir Bedevere están a punto de conquistar el Grial con unas tropas que han salido en su ayuda de la nada, son también reducidos por el implacable agente de la autoridad, que no duda en pedir al cámara que deje de grabar.

No deja de ser curioso el hecho de que a veces la película ha sido nombrada en algunas antologías del cine gore, algo que me resulta exagerado, a pesar de que es cierto que al Caballero Negro le amputan los cuatro miembros a espadazos, o del citado asesinato del historiador, la masacre que ejecuta Sir Camelot en el castillo en vísperas de boda y el sangriento ataque al grupo por parte del conejo custodio de la cueva. Vale, retiro lo dicho de que es exagerado. No tiene apenas casquería (salvo las dentelladas en los cuellos cortesía del conejo), pero no cabe duda de que algunos litros de sangre si corren por la pantalla.

Los caballeros de la mesa cuadrada, con El sentido de la vida (The Meaning of Life, Terry Jones, 1983) y La vida de Brian, forman la trilogía por excelencia de los Monty Python, circundada por un par de obras menores y numerosas producciones para la televisión. Respecto a Gilliam, al año siguiente regresaría a la edad media en La bestia del reino (Jabberwocky, 1977), su primer trabajo como director en solitario, y en donde a pesar de ser considerada como una de sus obras menores ya derrochaba gran parte de la imaginación y la fantasía que a lo largo de los años han ido caracterizando toda su obra. (Sergio Vargas: Miradas de Cine)

CAPTURAS:

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Enlaces de descarga (Contraseña: HmB79):

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