jueves, 12 de enero de 2012

Man of the West (Anthony Mann, 1958)



El hombre del Oeste

Ficha Técnica:



Título original:

Man of the West

Año:

1958

País:

Estados Unidos

Género:

Western

Dirección:

Anthony Mann

Guión:

Reginald Rose

Duración:

100 min



Reparto:



Gary Cooper, Julie London, Lee J. Cobb, Arthur O'Connell, Jack Lord, John Dehner



Datos del archivo:



Idioma:

Inglés  con subs en español (srt)

Calidad:

BRRip

Resolución:

1280x544

Formato:

MP4

Tamaño:

771 MB


Sinopsis:
Arizona, 1874. Link Jones, antiguo pistolero dedicado al bandidaje, es hoy un hombre regenerado y casado felizmente. Tanto es así, que la comunidad en la que vive le ha encargado contratar una nueva maestra, para lo que Link ha emprendido un viaje en tren provisto de seiscientos dólares. (FILMAFFINITY)


Dentro de la brillante serie de westerns realizada por Anthony Mann durante la década de los cincuenta, HOMBRE DEL OESTE supone, probablemente, la culminación de una de las mayores especialidades del cineasta: su talento para conjugar dentro de una misma secuencia, a veces incluso dentro de un mismo plano, gestos y miradas de los personajes que remiten significativamente a hechos del pasado de los mismos.

Recordemos al respecto el extraordinario arranque de Winchester 73 (1950), en el cual Lin McAdam (James Stewart) y Dutch Henry Brown (Stephen McNally) se encuentran cara a cara dentro de un saloon e, instintivamente, ambos hacen el gesto de desenfundar sus pistolas sin recordar que han tenido que depositar sus cartucheras en la entrada del pueblo, donde no se permite portar armas: ese gesto deja bien claro desde el principio cuál es la naturaleza de la relación que vincula y, sobre todo, enfrenta a ambos hombres. En HOMBRE DEL OESTE (1958) su principal protagonista, Link Jones (Gary Cooper), hará ese mismo gesto olvidándose, asimismo, de que no lleva armas.

Este procedimiento narrativo tiene, en HOMBRE DEL OESTE, una densidad específica, hasta el punto de erigirse en la razón de ser de todo el relato: no sólo gestos y miradas sino también la planificación misma de la película están afectadas a una constante transmisión de sugerencias sobre el pasado de los personajes, en absoluta coherencia con una trama argumental que gira, precisamente, en torno a las vivencias pasadas de esos mismos personajes y el peso que el recuerdo de las mismas tiene en su momento presente.

Así pues, antes de que conozcamos la naturaleza del vínculo existente entre Link y Dock Tobin (Lee J. Cobb), y antes incluso de que se produzca el primer (re)encuentro entre ambos personajes, Mann ya nos ha anticipado la existencia de algo oculto en el pasado de Link.

Al principio del film, Mann muestra a Link entrando a caballo en el pueblo, en plano general combinado con travelling de seguimiento, y a continuación inserta un plano medio del personaje, mirando el bullicio a su alrededor, antes de regresara plano general: ese inserto no es tanto un mero tributo a la condición de estrella de Gary Cooper como una llamada de atención para el espectador: Link es, por así decirlo, alguien que debe ser observado con detenimiento.

Pareja sensación transmiten la escena de la accidental caída de la bolsa de dinero que Link lleva consigo o, sobre todo, ese magnífico fragmento en que, a punto de subir al tren, Link da un nombre falso al sheriff y espía, con disimulo, la conversación de este último con el jefe de estación: luego sabremos que Link fue, en el pasado, un forajido que pertenecía a la banda deTobin (de ahí sus miradas de recelo al agente de la ley) y que ese dinero que lleva encima, destinado a contratar a una maestra para la escuela del pueblo en el que ahora vive pacíficamente, es una prueba moral de la confianza depositada en Link por los que ahora son sus conciudadanos.

De este modo, cada nueva secuencia de HOMBRE DEL OESTE se erige no tanto en un descubrimiento de nuevos datos sobre el payado de Link y hasta del resto de los personajes como, sobre todo, en una especie de viaje interior a lo más profundo de sus motivaciones, hasta el punto de que ninguno de los personajes que pueblan el relato responderá a aquello que aparentan a simple vista: el caballeroso Link acabará demostrando la turbulenta personalidad que esconde enfrentándose cuerpo a cuerpo con Coaley (Jack Lord), el joven forajido que constantemente está provocándole, en una pelea de excepcional visceralidad, y matando a Claude (John Dehner), su propio primo y también miembro de la banda de Tobin, en el decorado de un fantasmagórico pueblo abandonado, secuencia magistral que se cuenta, con justicia, entre las mejores páginas del cine de su realizador.

Tobin descubrirá, con sus reparos a la hora de matar a Link aunque sospecha que le está engañando, un auténtico amor paternal hacia el protagonista (su actitud final, prácticamente dejándose abatir sin resistencia por los disparos de Link, tiene el valor de un auténtico suicidio).

Incluso Billie (Julie London) y Sam Beasley (Arthur O'Connell), la cantante y el timador que acompañan a Link en su extraña aventura, se verán forzados a hacer aquello que más les repugna (la primera se verá obligada a realizar un striptease con tal de sobrevivir, mientras que el segundo, cobarde por naturaleza, se interpondrá entre una bala dirigida hacia Link, salvándole la vida a costa de la suya propia).

Por otro lado, así como el heroico Link es, en el fondo, un forajido saldando cuentas con su pasado, ni siquiera el conato de historia amorosa con Billie tendrá la resolución convencional que cabría esperar de la misma: Link está casado y rechaza el amor de BiIlie, en uno de los finales más melancólicos de la historia del western. El espacio me impide profundizar en una película no ya extraordinaria vista en su conjunto, sino en la cual cada plano es en sí mismo considerado una obra maestra. (Tomás Fernández Valentí)


CAPTURAS:
Click the image to open in full size.

Enlaces de descarga (Contraseña: HmB79):

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...